Reparación del transformador de potencia con una larga vida útil

El problema de la reparación de transformadores de potencia con una larga vida útil es muy actual. Esto se debe al hecho de que la mayoría de estos dispositivos, que ahora están en servicio, ya han completado su vida útil estándar o han llegado a un punto crítico. El precio de los nuevos transformadores no permite el reemplazo simultáneo de todos los dispositivos de conversión, por lo que, desde un punto de vista económico, es recomendable prolongar la vida útil del equipo existente.

Las reparaciones de los transformadores de potencia se pueden realizar con o sin cambio de bobinas. Consideramos sus características con más detalle.

La reparación con el reemplazo de bobinas se realiza solo en el territorio de empresas de reparación especializadas o plantas de fabricación. Desde el punto de vista de la compañía eléctrica, no es rentable realizar este reemplazo, ya que el precio de tales reparaciones en muchos casos se aproxima al precio de un nuevo transformador. La reparación con un cambio de bobinas se recomienda solo para transformadores jóvenes que han sufrido accidentes y requieren la restauración de la condición original.

La reparación sin reemplazo de las bobinas se puede realizar en el territorio de la empresa, donde hay un transformador. Debe tener una plataforma de montaje. En casos extremos, el transformador se puede reparar en su sitio de instalación.

El tratamiento del aislamiento sólido se realiza utilizando una de las tres opciones tecnológicas:

  1. Sin secar la parte activa.
  2. Secado por difusión térmica.
  3. Lavado y secado rociando el aceite con el vacío residual máximo permitido.

En el caso de la reparación de un transformador de potencia sin reemplazo de las bobinas, se deben seguir los siguientes pasos:

  1. Diagnóstico del transformador. Le permite evaluar el estado actual de todos los nodos, determinar la necesidad de intervención operativa, así como el volumen y la tecnología del trabajo necesario.
  2. Desarrollo del programa de reparaciones y plan de trabajo. Compra de componentes y consumibles.
  3. Entrega e instalación de los equipos tecnológicos necesarios para el tratamiento de aceite y sorbentes, así como el secado de la parte activa del transformador.
  4. Hacer las pruebas de transformadores previas a la reparación y análisis físico-químicos del aceite de transformadores.
  5. Trabajos de jarcia, que deben incluir la extracción de la parte activa o el levantamiento de la campana.
  6. Inspección de la parte activa del transformador, comprobación del bucle de tierra, medición de la resistencia de aislamiento, etc.
  7. Eliminación de los defectos detectados en la parte activa del transformador, así como la realización de otros trabajos previstos en el plan inicial.
  8. Reconstrucción de los nodos d transformador individuales.
  9. Preparación de aceites de transformador y sorbentes. Detenemos en este punto con más detalle, ya que toma una cantidad de tiempo considerable. Si es necesario, los aceites operacionales deben secarse, limpiarse, desgasificarse y regenerarse, seguido de la introducción de un aditivo antioxidante. Las instalaciones para el tratamiento de aceite de transformador de la compañía GlobeCore, permiten todas estas operaciones. El equipo de GlobeCore es móvil, por lo que se puede transportar fácilmente de un transformador a otro. Los procesos de GlobeCore no requieren grandes cantidades de electricidad y no están acompañados por emisiones dañinas al medio ambiente.
  10. Secado del aislamiento de la parte activa del transformador en la etapa final de reparación. Para transformadores con una larga vida útil, se recomienda utilizar el secado con pulverización de aceite al vacío.